Pienso, escupo..
Pienso, borro, escribo.. borro y vuelvo a pensar. Ya no se que es lo que me atrae a vos. Ya no se si es mi dependencia emocional, un hilo rojo o que simplemente me haces bien. Así. Sin más. Por qué siempre todo se tiene que complicar? Por qué las relaciones no son así, simples? Sin celos, sin vueltas. Me da pánico volver a ese lugar, ese lugar lleno de almohadas y duendes y muchos colores que vos creaste para mi. Ese lugar donde me siento a salvo de todo el mundo, donde se que me cuidas de todos y de todo. Ese lugar que tanto me atrapa y después ya no quiero salir.. donde todo se hace simple.
Me acuerdo cómo si fuera hoy la primera vez que lloré con vos.. se me rompió el alma en mil pedazos. No te conté toda la historia, por miedo.. tenía miedo que me vieras débil. Que podías pensar de mi? Nunca supe decir que no. Nunca supe cómo.. siempre quise agradar y siempre temí no hacerlo. Desde chica la vida me pone con situaciones así, para enfrentarme y enfrentarlas.. dejarlas ir, volverme fuerte. Aprender a decir que no.
Ese día en el medio del llanto te pregunté si me amabas.. y me dijiste que con todo tu corazón. Y también te pregunté “que harías si alguien me hace mal?” Y tu respuesta me hizo sentir esa seguridad que yo nunca pude darme. Me quede en tus brazos y me prometiste nunca soltarme. Y no lo hiciste, acá estás.. atrapándome cada vez que quiero volverme loca y caer. Entendiendo que algunas veces son sólo mías.. que algunas veces tengo permiso de caer, pero por las dudas me dejas esta habitación de unicornios y algodones donde nada ni nadie puede herirme. Donde simplemente podría quedarme ahí, perderme un poco, olvidarme del dolor.
Quizás puedo sonar exagerada pero las heridas abiertas, las heridas del corazón, del alma.. duelen. Sangran.
Gracias por ser mi curita y acompañarme a sanar.
Lo más difícil fue dejarte ir.
Era sabido que lo más fácil iba a ser volver a encontrarte..
Y ahora cómo hago para soltarme otra vez?
Comentarios
Publicar un comentario